Contaminantes atmosféricos

Los contaminantes atmosféricos

Como su nombre lo indica, en este tema examinaremos cuáles las sustancias o compuestos dañinos más importantes que se generan dentro de la atmósfera. Para comenzar diremos que únicamente una pequeñísima parte de nuestra atmósfera, cuenta con las condiciones ideales para que pueda desarrollarse la vida. Esta porción se caracteriza por ser una mezcla de distintos gases, que en un escenario ideal tendría la siguiente composición química: nitrógeno 78%, oxígeno 21%, dióxido de carbono .04%, hidrógeno .03%, metano .03% y la parte restante otros gases inertes de menor importancia. El nombre común con el que se le conoce a este compuesto es aire.

El primero de los contaminantes que puede encontrarse en el aire es el dióxido de azufre. Este es un gas que no tiene color y que puede llegar a ser inflamable, aunque no explosivo. Sólo es reconocible cuando su concentración es mayor a las .3 partes por millón. Sin embargo, cuando su nivel llega a 3 ppm se convierte en un componente gaseoso peligroso, ya que irrita las vías respiratorias. Si a esto le sumamos una concentración de humo, de aproximadamente .6 ppm, estamos hablando un panorama fatal. Puede provocar cáncer pulmonar, así como graves casos de bronquitis. Por otro lado, afecta también a la vegetación generando la muerte de tejidos vegetales, con lo que es imposible que las plantas lleven a cabo el proceso de fotosíntesis, ocasionándoles paulatinamente la muerte.

Ahora en lo referente al óxido de nitrógeno, puede decirse que al tener una concentración superior a las 100 ppm sus efectos pueden resultar mortíferos para casi todos los seres vivientes. En lo que toca al ser humano, cabe señalar que desempeña un papel fundamental en el desarrollo de problemas respiratorios crónicos.

Otro compuesto que guarda una estrecha relación con la contaminación atmosférica son a las que se conoce con el nombre de partículas suspendidas, entre las que se encuentran pequeñas porciones de plomo, hollín, arsénico etcétera. En éstas por lo general las concentraciones no sobrepasan los 500 micrones. Los centros urbanos, como es de suponerse, son los más afectados por este tipo de contaminantes. En el hombre pueden llegar a provocar casos agudos de enfisema pulmonar.

Por otro lado, existe el óxido de carbono, cuya consecuencia más relevante en contra de la salud es la producción de monóxido. Éste resulta ser un compuesto gaseoso extremadamente venenoso, el cual es absorbido por los pulmones donde posteriormente es conducido hasta el torrente sanguíneo. En ese punto se produce una reacción con la hemoglobina, de manera tal que la sangre reduce sustancialmente su capacidad de llevar sangre a los distintos órganos del cuerpo humano.

Finalmente, llegamos al contaminante más peligroso de todos y al igual que sucede con las partículas suspendidas, únicamente se encuentra presente en las grandes urbes. Estamos hablando por supuesto del esmog. El esmog es la causa principal de la muerte de gran parte de los árboles y plantas que viven en las ciudades. Igualmente es el responsable directo tanto de la irritación de las mucosas nasales como de los ojos en los seres humanos. Estudios recientes han demostrado que personas que habitan en zonas industriales, ven disminuidas sus funciones vitales, de estas la más afectada es la función respiratoria. Uno de los principales componentes del esmog son los hidrocarburos (presentes primordialmente en los combustibles), tal es así que se calcula que alrededor del 60% del total de la contaminación anual, es producida por el parque vehicular.

No obstante, a todo lo expuesto anteriormente, aún muchísimas personas se niegan a reconocer que de alguna u otra forma cada uno de nosotros (la sociedad moderna) hemos contribuido de alguna manera al desequilibrio del medio ambiente afectando sobre todo a la atmósfera.

¿Pero cómo es eso posible, si yo trato de cuidar mi entorno? Sencillo, todos en algún momento hemos tirado algún compuesto químico al drenaje y éste a su vez ha desembocado en un sitio boscoso o marítimo afectando a las poblaciones circundantes. Recordemos que la mayoría de los compuestos químicos creados por el ser humano, son generadores de lluvia ácida, la cual daña bosques, lagos, ríos y hasta los océanos. Otros han utilizado aerosoles como fijadores de cabello o pinturas. Esos productos lo que hacen es desgastar la capa de ozono, permitiendo que puedan entrar los rayos ultravioleta, los cuales son sumamente dañinos para la salud.

Siempre es importante tomar en cuenta que la temperatura de nuestro planeta, depende de un sinnúmero de procesos para mantenerse constante. Y si alguno de sus componentes falla o se modifica comienzan los problemas. Desafortunadamente estos efectos ya los estamos viendo con el fenómeno del calentamiento global. Es imperante tomar las acciones pertinentes para salvar a nuestro hogar, por lo que todos debemos poner nuestro granito de arena.

Contaminantes atmosfericos

One thought on “Contaminantes atmosféricos

  1. Pingback: Modelos de desarrollo modernos | Calentamiento Global

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *