Definir el camino que seguirá una investigación

Definir el camino que seguirá una investigación

Como lo hemos mencionado anteriormente, la dificultad que se presenta al abordar un tema reside justamente en el hecho de no saber cómo abordar el problema, bien sea fundamentados en alguna teoría o basados completamente en nuestras propias experiencias.

Es por esta razón, que el primer paso que se lleva a cabo dentro del curso de una investigación es el realizar un bosquejo que permita programar de manera adecuada la metodología a seguir, para que con ello la detección de problemas sea más clara y a la vez evidente.

La definición de la ruta que guía a  una investigación científica conlleva que:

  • El asunto que se va a investigar (por grande o pequeño que éste sea) no se encuentra aislado de las demás cosas que componen su entorno. Por el contrario, es afectado por un sinnúmero de factores externos. Tales como: la realidad histórica donde se desarrolla, el grupo socioeconómico al que afecta primordialmente, los aspectos de carácter económico etcétera.
  • A su vez el tópico o tema a tratar cumplirá dos funciones al mismo tiempo. Siendo en un primer momento el “punto de arranque” hasta que al final, se convierta en la “meta”. Dicho de otra manera, lo que más le interesa a un investigador es precisamente el camino intermedio que existe entre estos dos puntos. Pues es ahí donde confluyen toda clase de teoremas y supuestos que son los que se deben identificar y en un momento determinado, inclusive atacar.
  • Toda cuestión debe ser estudiada primeramente de una forma que vaya de lo general a lo particular, para después realizar la investigación de manera inversa. De esta forma se tendrá analizado el problema en su totalidad. Además que de ser necesario se podrá contar con un análisis detallado y minucioso de cada una de las partes que lo componen. Esto aunque a primera vista pudiera parecer un trabajo muy laborioso, ayuda de sobremanera a encontrar posibles contradicciones en la investigación, para así poder corregirlas a tiempo.

Se podría decir que el éxito de una investigación depende de este último aspecto, ya que es esta la fase en donde se encuentran concentradas todas las partes que conforman el tema que va a ser explorado.

Para que un proceso de investigación sea más fácil de realizar, es imperativo acatar las siguientes recomendaciones:

  • Conocer perfectamente la base teórica que sustentará tus avances. En esta fase lo que se busca es establecer los aspectos que nos interesa abordar. Para unir los subtemas que compartan características entre sí, para conseguir un texto mucho más fluido y de esa forma evitar las ideas y los cuestionamientos redundantes. Por último, se tratará de encontrar una solución práctica, para cada variable negativa que se vaya presentando.
  • Delimitar distintos lapsos de tiempo para las distintas etapas de la investigación, dependiendo de la complejidad de cada una de éstas. Esto se hace, únicamente con el propósito de evitar que se pierdan grandes lapsos de tiempo, los cuales no aporten ningún resultado. En otras palabras, la meta de esta fase es: la optimización.
  • Establecer el área o el terreno específico donde se va a trabajar. Esto quiere decir que debemos señalar la zona o territorio, en la cual realizaremos nuestra investigación de campo. Por lo regular, una “porción” permanece sin cambios, es decir, tal y como se le encontró en el inicio del proceso con el fin de que sea tomada como una muestra representativa. Ya que gracias a ella podemos comparar los cambios y transformaciones que se generaron durante la investigación.
  • Definir qué es lo que se va observar. Supongamos que deseamos investigar sobre el peligro de extinción que tienen algunas psitácidas (comúnmente llamados loros). Lógicamente como no todas las aves que forman este grupo de aves se encuentran en esta situación, lo que debemos hacer es elegir a la subespecie que deseamos estudiar. Por ejemplo, las guacamayas. De esta manera centraremos nuestros esfuerzos, en un objeto de estudio más reducido y por ende más asequible.
  • Ubicar, si es posible, el tema principal de nuestra investigación tanto en el espacio temporal, como en el contexto histórico, económico y social al que pertenece. Pues todos esos factores, pueden llegar a determinar de manera directa los resultados que se obtengan al final.

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