El protocolo de Kioto

Protocolo de Kioto

Este es el reglamento de mayor relevancia que se tiene a nivel mundial sobre las medidas que deben tomarse para mitigar los efectos del Calentamiento Global, sin embargo, antes de comenzar a hablar sobre éste es conveniente hacer una pausa para conocer el marco histórico que nos permita comprender con mayor claridad los antecedentes que llevaron a su creación. Para ello, debemos remontarnos al año de 1987, fecha en la cual se celebró la primera Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

En esta reunión tuvo lugar uno de los acontecimientos más importantes sobre la protección del medio ambiente, estamos hablando de la aprobación del protocolo de Montreal, el 18 de septiembre de ese año y que entró en vigor dos años más tarde.

Lo interesante de este documento es que dentro de sus páginas se encuentran contenidas las primeras nociones sobre algunos criterios de regulación sobre la emisión y producción de sustancias dañinas que perjudican la vida, tanto de los humanos como de otras especies. Estos ajustes, dependiendo del número de emisiones de cada país fueron aplicándose paulatinamente, comenzando en marzo de 1991 hasta julio del 2000. Todo esto significó un gran logro, más que nada porque es muy difícil conseguir que varios países con formas de gobierno e ideologías divergentes se pongan de acuerdo en asuntos que beneficien a todo el mundo. El primer anexo que se le hizo al texto de Montreal, fue precisamente el Protocolo de Kioto, es decir, el tema que nos ocupa.

Esta “acta” fue adoptada el 11 de diciembre de 1997, durante la tercera conferencia mundial de este grupo, celebrada precisamente en aquella ciudad nipona. Se firmó en 1998 con la participación de 84 naciones. Sin embargo, muchos de estos países tuvieron miedo de aplicar las medidas que planteaba, debido primordialmente al desconocimiento claro y concreto de esas normas.

Y es que la primera versión del Protocolo de Kioto, solamente esbozaba un panorama muy básico de los mecanismos y la manera de llevarlos a cabo. Por ese motivo, las “negociaciones” se suspendieron momentáneamente, hasta que llegara la fecha de la próxima reunión. No obstante, los conflictos continuaron en la reunión de Buenos Aires Argentina y se extendieron hasta la reunión acontecida en la Haya. Aquí el problema fundamental fue que no se había planteado un sistema adecuado de “castigos” en caso de que los países participantes incumplieran algunos de los preceptos inscritos en este tratado. Por fortuna estas disputas llegaron a su fin en la conferencia de Marraquech celebrada en 2001. Estas desavenencias provocaron que se generaran varios procesos de revisión y ratificación, lo que a la larga ocasionó que su entrada en vigor se demorara hasta el 16 de febrero del año 2005.

¿Qué propone el Protocolo de Kioto?

Básicamente lo mismo que el protocolo de Montreal, con la diferencia de que este hace énfasis en la consecución de metas de carácter individual y colectivo sobre la emisión y control del número de gases invernadero que son expulsados hacia la atmósfera. Únicamente los países que hayan firmado ambos documentos, se encuentran comprometidos a que en el periodo que comprende de 2008 a 2012, exista una reducción comprobable de por lo menos un 5% de esas sustancias, con respecto a los niveles que se tenían registrados en 1990.

Es importante mencionar que a estas naciones se les fijó un tope para cada sustancia. En otras palabras, cada país está limitado a expulsar cierta cantidad de partículas dañinas. Esto se le conoce con el nombre de “cantidad atribuida”.

Por otra parte, para los países que se encuentran en vías de desarrollo, el protocolo es un poco más “flexible” dado que son vulnerables. Para éstos, tiene como principal objetivo el informar sobre los avances que se vayan teniendo en relación con el bienestar del medio ambiente. Como contraparte, los países subdesarrollados tienen la obligación de difundir sus esfuerzos contra el Calentamiento Global.

Por último, mencionar que el cumplimiento de los preceptos del Protocolo de Kioto, se encuentra regulado por un comité (conformado por cada una de las cinco regiones oficiales que forman parte de las Naciones Unidas) el cual cumple dos tareas fundamentales:

  • Ofrece consejos y total asesoramiento a cualquiera de las partes que así lo requieran. Para que sea más fácil y rápida la obtención de resultados.
  • Se dedica a estudiar las consecuencias que traerá él no aplicar las medidas del protocolo, de manera adecuada.

Protocolo de Kioto

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